jueves, 19 de enero de 2017

CRÍTICA DE CINE; Vuelta a casa de mi madre.

Estamos ante una producción francesa del año 2016 dirigida por Éric Lavaine y protagonizada entre otros por Josiane Balasko, Alexandra Lamy, Mathilde Seigner, Philippe Lefebvre, Jérome Commandeui, Cécile Rebboah y la colaboración especial de Didier Flamand.
Se trata de una comedia con tintes dramáticos de 1 hora y 37 minutos de duración no recomendada para menores de 7 años.
En cuanto al argumento decir que es la historia de Stephanie, quien a sus 40 años se ve obligada a regresar a casa de su madre. Ésta la recibe encantada, pero lleva una vida independiente y tener a su hija en casa es una complicación.
Las dos tendrán que armarse de paciencia en esta nueva etapa juntas. Han vuelto a un mundo de alto riesgo: la familia porque también están implicados los hermanos.
La película ha sido número 1 en taquilla durante semanas en Francia con más de 2 millones de espectadores.
Stephanie está divorciada. Se ex marido se ha casado con otra, Muriel. Ésta espera un hijo, que será un hermanito para Leo, el hijo de Stephanie. No tiene problemas para verlo porque se lleva bien con su ex pareja.
Stephanie tiene dos hermanos, Carol y Nicolás, que es conocido por todos más por el apelativo cariñoso de Nico. Éste está soltero y Carol está casada con Alain, a quien trata muy mal y con quien vive en una continua discusión hasta que Alain se harta y la abandona. Se reconciliarán gracias a un SMS que le envía Stephanie a Alain haciéndose pasar por Carol. Es una demostración del buen corazón que tiene Stephanie.
Los tres hermanos se reúnen para una cena por iniciativa de la madre, Jacqueline, que quiere presentarles a su nuevo amor, Jean. Está viuda desde hace 1 año y la critican los hijos por lo pronto que ha rehecho su vida, pero a ella le da igual por esa vida independiente que lleva, de lo que no podían escapar las relaciones amorosas.
La cena es una discusión permanente. Jacqueline dejará la presentación de su pareja para otra ocasión más pacífica.
Entre otras cosas Carol y Nico reprochan a Stephanie que haya tirado las cosas de su padre para ganar una habitación, menos una bicicleta estática. Curiosamente también ha tirado cosas de ella y de sus hermanos y se ha quedado sólo con unos dibujos de niñas de ella y Carol. Carol compartirá con mucha ilusión esos dibujos porque le recuerdan gratamente a su infancia. Es lo único bueno que sacan de haber tirado Stephanie tantas cosas a la basura.
Stephanie es arquitecta urbanista y tenía un estudio con un cliente prácticamente único que quebró, y el estudio con él. Lo tenía a medias con Charlotte, su amiga de siempre, o eso creía Stephanie. Ésta ha perdido su piso, su casa de la playa y su coche. Y todo el dinero. No le queda absolutamente nada, de ahí la solución de emergencia de volver a la casa de la madre, por estricta necesidad.

Su hermano Nico le presta 2000 euros para ir tirando mediante un cheque al portador. Carol también le promete dinero, además de darse cuenta de que Charlotte hizo trampas al vender las acciones al saber que el estudio quebraría para montar una casa de huéspedes en un pueblo llamado Carcasón.
De esto se da cuenta mirando los papeles que revisa una y otra vez Stephanie y sus fotocopias. La madre pone toda la atención del mundo a este hecho y decide tomar la determinación de ver a Charlotte y decirle lo que sabe de las acciones, y que está dispuesta a tomar todas las acciones legales pertinentes para asumir su responsabilidad.
Charlotte tiene la casa de huéspedes que quería y además una lujosa casa con impresionantes vistas. Jacqueline le dice que le dé la casa a su hija y se vaya a vivir a la casa de huéspedes, cosa a la que accede para evitar males mayores.
En la casa de Charlotte, ya de Stephanie, se celebrará un almuerzo donde podrán conocer por fin al nuevo amor de su madre, Jean.
Los hijos quieren llevar a la madre al Profesor y Doctor Vernier, experto en neurología, porque dicen que padece pérdidas de memoria y quizás por ella tenga un principio de Alzheimer. Jacqueline no quiere y al final se sale con la suya.
Estamos ante una comedia dramática amable, muy bien interpretada y con todos los elementos bien engarzados.

El guión, la adaptación y los diálogos son de Héctor Cabello Reyes y Éric Lavaine, el director de la cinta.
La fotografía es estupenda, obra de François Hernández.
El montaje, que tiene un ritmo muy acertado, es obra de Vincent Zuffranieri.
El vestuario, muy ajustado, es trabajo de Brigitte Faur-Perdigou.
La directora de arte, que hace un buen trabajo, es Isabelle Quillard.
Las músicas originales, muy alegres, son obra de Fabien Cahen.La producción es múltiple. Participa, entre otros muchos, Canal + Francia.
La distribución es de Pathé.
Los coproductores son Romain Le Grand y Vivien Aslanian.
Y el productor es Vincent Roget.
Sirva esta relación abreviada de colaboradores para entender el proceso complejo que supone la realización de una película.
La cinta, por desgracia como le pasa a muchas otras, no ha tenido publicidad. Estaba solo en la sala cuando fui a verla.
Considero que es una buena película y le concedo en consecuencia tres estrellas. La película no tiene grandes pretensiones y es ésa una de sus grandes virtudes. Vayan a verla. Y pronto. Salud y suerte.

Calificación:  



José Cuadrado Morales

FABULOSO ARTÍCULO 14 DE LA CONSTITUCIÓN

Este artículo que dice " Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social"  está algunas veces inutilizado.
¿Cómo es posible que haya colegios de médicos y abogados etc.…  y no de otros oficios y profesiones. , dicho artículo dice ¡sin discriminación de estatus sociales. ¿Os imagináis un colegio de actores, cuya carrera es de 5 años? ¿Por qué un casting  de actores, y no uno de maestros de básica, que son 4 años? Se tendría que hacer colegiados a todas las profesionales para evitar confusión e intrusismo. ¿Cuantos puestos de trabajo dan los colegios profesionales de las carreras universitarias? ¿Y si también fuera para FP, grado  superior? o ¿para abrir una tienda de cualquier clase?  Se tendría que poner a alguien con titilación  oficial, es una pena que los sindicatos no se den cuenta sobre todo los de U.S.O. y C. G. T., los otros estarán mas pendientes, supongo, de las subvenciones, así nos va.
¿Por qué  piden la edad para algunas cosas?, solo se es joven hasta los 30, solo se puede votar a los 18…  Muchas veces se utiliza la edad como criterio para dar ayudas o poder participar en determinadas actividades , pienso que es mucho mas justo que en vez de la edad, se valoren las necesidades de las personas, y su entorno familiar y social.
El tema de la jubilación, ¿a quién le gustaría vivir mas años, suena a raro, pero las mujeres viven mas tiempo que los hombres ,una media de 2,8 años mas.  Debido a que  se está acabando la bolsa de pensiones, yo sugiero una jubilación en función del tiempo de vida de cada trabajo. No por rama, es decir, un trabajador de minería que trabaje de administrativo vivirá mucho más que el minero o trabajos similares…  Ahora que se esta imponiendo el trabajo desde de casa, online ¿qué pasa con ese trabajador? Su cuerpo estará mucho mas descanso que uno vaya a la oficina, y que decir que uno que trabaje en el campo o la construcción. Pienso que se tendría que hacer un baremo en función de la penalidad física y psicológica de cada trabajo. Cada trabajador se podría jubilar en función de los años cotizados y del trabajo donde los ha cotizado.
El tema con las mujeres, muy polémico, la sociedad dice una cosa y hace otra. Uno de muchos ejemplos es que se trata a la mujer como un objeto, cuando ves una revista de hombres, suelen aparece mujeres semi o totalmente desnudas, cuando es una revista femenina no aparece ningún hombre en las mismas poses. ¿Cuantos hombres “azafatos” entregan premios a las ganadoras de eventos deportivos? ¿En qué quedamos?  ¿Donde están las feministas? Si no me crees pon la televisión o compra una evita y me cuentas.
Con el trabajo ocurre lo mismo muchas mujeres reciben menos sueldo que los hombres por el mismo trabajo ¿Eso es justo?
De las personas con discapacidad y su acceso al mundo laboral mejor no hablar….


Antonio.

lunes, 16 de enero de 2017

¡¡¡¡ QUÉ COSA MÁS GRANDE !!!!!

Ayer, domingo, 15 de Enero, del 2017, se vio un partidazo de fútbol en la bombonera del Sánchez Pizjuán entre el Real Madrid y EL SEVILLA FÚTBOL CLUB. Este partido, y ojala lo veamos todos, se comentará durante años, para algunos porque el Madrid perdió la racha de partidos invictos, cosa objetiva y significativa (en SEVILLA TUVO QUE SER……dicen que nunca se rinde, el equipo de la casta y del coraje… ) pero sobre todo porque durante todo el encuentro , hubo una lucha extenuante en cada balón dividido, en cada metro cuadrado del campo, saliendo victorioso en la mayoría de los lances los sevillistas, con más decisión , determinación o como se dice ahora(y no sin razón ) con más energía en cada envite, siendo esto lo más importante, pues el partido fue un uno contra uno en cada momento, y en cada zona del campo, haciendo honor a lo que en su día proponía el gran Manolo Cardo, “ tener superioridad numérica cada zona del campo”, sobre todo cuando el rival es teóricamente superior técnicamente. Es más, en la segunda parte, la batalla, sangrienta, fue cuerpo a cuerpo, y ahí, está la clave de la victoria: la mayoría de las veces, los balones divididos los ganaron los sevillistas, consiguiendo un dominio incuestionable en la segunda parte, en la que se juegan las habichuelas, y dando la sensación de que era posible, y probable lo que después fue merecido y lógico a tenor de lo ocurrido en Nervión; No lo digo por ocasiones de gol, sino por la sensación del juego en sí,…El Sevilla “palante”, y el Madrid, “patrás”…
Sacrificio, pundonor, profesional, vigor, casta, valentía, exuberancia, extenuante, técnica, táctica, arrebato, pasión, alegría, unión, inteligencia, arte, energía, entrenamiento, versatilidad, confianza, entrega, sudor, sangre, presencia, tiralíneas, ….en fin, saber qué hacer en cada momento, parar, mandar templar, estocada hasta la cruz, combinaciones; Por cierto, este equipo juega el Fútbol total de verdad, con permutaciones en los espacios, elegir bien el ritmo que el momento requiere, fe en lo que se puede, ir de verdad a los balones …. 
   Un último comentario: el medio centro Steven Zonzi, casi dos metros de largo, fue amo y señor del centro del campo, con un cuerpo y corazón sobrehumano, y una inteligencia o dominio de la situación inusitada.
No siempre gana el que más presupuesto tiene, gracias a Dios, sino el que los tiene más puestos.    


Diego de la Algaba.


ESTIMULA TU MENTE

Ejercicios de estimulación cognitiva. Busca 9 diferencias entre estas dos fotografías. Inventa la historia de la fotografía, imagina un título para ella e identifica las emociones de su protagonista.



REVISTA LO+ Nº39.

Os presentamos un nuevo número de nuestra revista digital LO+. Esperamos que os guste.


jueves, 12 de enero de 2017

SOY REAL

Hay un bar en el Centro Comercial Nervión Plaza de Sevilla llamado La Cruz Blanca que lleva algún tiempo cerrado y en el que entraba yo con frecuencia.
Supongo que como reclamo, original, han puesto en el toldo que lo cubre tres frases en inglés que me han llamado la atención, especialmente una: “All we need is love” (Todo lo que necesitamos es amor), parafraseando la canción de The Beatles “All you need is love”, “Follow your dreams” (Sigue tus sueños) y “I am not perfect but real”( No soy perfecto sino real).
Me ha llamado la atención como digo sobre todo la última: No soy perfecto sino real. Todos buscamos un ideal de perfección en el otro y nos encontramos con un cúmulo de defectos porque no somos perfectos sino reales, seres perfectibles, es decir, con capacidad de mejora. Sólo podemos ajustarnos a la realidad que tenemos y a la que somos.
Siempre fallamos en algo. Queremos alcanzar la perfección, pero nos encontramos con numerosos obstáculos que nos impiden hacer realidad todos nuestros sueños, fantasías e ideales.
Siempre estamos en el “camino de perfección” de Fray Luis de León, camino de perfección que no se termina nunca. Dura toda la vida y no concluye con la muerte.
¿Es perfecto, por ejemplo, Kirk Douglas que acaba de cumplir 100 años? No. Aún le quedarán cosas que aprender. Tal vez lo que no le queden sean fuerzas, pero ése es otro tema. La cuestión es que su camino de perfección aún no ha terminado y continuará tras la muerte, que espero le llegue tarde.
Hay personas muy maduras con 20 años y personas que alcanzan la senectud y apenas han aprendido a madurar en la vida. No siempre la edad avanzada es sinónimo de madurez. No tienen que ver los años, sino la personalidad particular de cada uno.
Recordemos a grades personas muy maduras asesinadas como Martin Luther King o Mahatma Gandhi. Ellos convirtieron sus vidas en un auténtico camino de perfección y dieron a los demás cuanto valían de ellos mismos.
En la relación de pareja hay un camino de perfección recíproco. El amor debe limar asperezas y comprender y disculpar los errores. Desgraciadamente esto es poco frecuente y es una de las muchas razones de que existan tantos casos de divorcio. Ya casi hay más divorcios que matrimonios y como decía el abogado que me divorció la realidad es que el amor no suele durar siempre y acaba por morir. Sin completarse el camino de perfección. La realidad es aplastante.
El camino de perfección también está en ser padres. Estos deben orientar a los hijos hacia el mejor camino en la vida, hacia la aceptación de la realidad general y de su propia realidad particular. La realidad es la suma de ambas realidades, de la que nos envuelve con todas las circunstancias y la íntima y personal que resulta intransferible y que vivimos diferenciada de todo lo demás.
Los escritores (y los artistas en general) están siempre también en ese camino de perfección, intentando mejorar lo máximo posible. Yo lo hago con mis libros y procuro que estos sean cada vez lo mejor posible. Es una tarea dura porque hay que subir de calidad, mejorar con mucho trabajo y trabajar con un gran esfuerzo para que los libros que publique sean cada vez mejores.
La relación con Dios es uno de los casos más claros de “Yo no soy perfecto sino real”. Dios debe aceptarnos como somos como Padre nuestro que es y disculpar nuestros múltiples defectos y a través de esa disculpa ir superándonos y mejorando cada día, mejorando nuestra realidad, nuestro universo interior y el universo exterior, con la ayuda y el apoyo siempre de Dios.
La relación con Dios tiene mucho de ansiedad porque todos los creyentes estamos deseando conocerle y eso sólo se consigue tras la muerte, aunque se viva intensamente la relación terrenal con Él. Es una vida de espera permanente, continua, en la que gritamos a los cuatro vientos “soy real”. Recordemos a Santa Teresa de Jesús: “Vivo sin vivir en mí y tan alta vida espero que muero porque no muero”. Todos habréis leído alguna vez esa cita de unos de sus libros donde habla de la ansiedad por encontrarse con Dios, de la ansiedad por vencer la realidad y asir la divinidad.
La realidad es la aceptación de lo que somos y la voluntad de mejorar cuanto podamos. Eso hizo Santa Teresa dedicándose a la oración y a la entrega a los demás. Hay tantos caminos como personas y a cada una le costará su propia energía, pero el camino merece la pena porque el triunfo es casi seguro.
La realidad es el reconocimiento de que no somos perfectos sino perfectibles y de que siempre tenemos algo que aprender. Por eso no somos perfectos, sino reales porque existimos y estamos en  un permanente camino de perfección. No debemos rendirnos. Tenemos que seguir siempre adelante, aceptando nuestra realidad como algo que es y que somos, y no dejarnos vencer por las múltiples circunstancias negativas que nos iremos encontrando en el camino. Nadie ha dicho que el camino de perfección sea fácil. Pero es placentero el camino. El viaje de perfeccionamiento hay que disfrutarlo y sentirlo como algo muy propio para decir siempre orgullosos que “no somos perfectos, sino reales”.
No sé a quién se le ha ocurrido poner este cartel en el bar, pero ha tenido una idea brillante que ha dado para este artículo sobre una de las cosas que más preocupan al ser humano: la aceptación de la realidad y la mejora permanente del camino de perfección. Si estáis en ese camino os animo a que no desfallezcáis, a que tengáis siempre fuerzas para seguir adelante y no veniros abajo. Y si eso ocurre levantad la cabeza y deciros palabras de aliento para que ninguna fuerza negativa dé con vosotros en el suelo. Salud y suerte.


José Cuadrado Morales

AMOR CIEGO

Vivimos a oscuras,
nuestra luz yace
en el interior

Amar a ciegas
Amor ciego

De que sirve ver lo que pasa,
a nuestro alrededor
si en el interior estamos a oscuras

Amar a ciegas
Amor ciego

De que sirve el cuerpo
si el cuerpo es prestado
de que sirve la carne
si no vemos que nos estamos deteriorando

Amar a ciegas
Amor ciego

De que sirve ver todo lo que pasa,
a nuestro alrededor,
de que sirve la magia de la vision,
si nos negamos a sentir
sentimientos puros

Amar a ciegas
Amor ciego                


Francisco Manuel



lunes, 9 de enero de 2017

LA SOLEDAD DE MIS NAVIDADES

Este año que ha pasado ha sido un poco difícil para mi, me he librado de los ingresos en el hospital que en estos últimos  años  había tenido en otoño. Pero siempre hay algo que nos viene a  preocupar. La vida siempre nos tiene preparada cosas nuevas que  nos inquietan y nos preocupan. En estas navidades los acontecimientos han sido un poco distintos a los de años anteriores porque la vida me tenía preparada una situación  llamada soledad. Estaba pasando yo  por un periodo de separación matrimonial, ¡y justo en estas fechas! es un poco mas difícil de superar , mis hijos ya también van haciendo su vida cada día mas alejada de mi y eso me produce vivir mas en soledad que cuando son pequeños y dan que hacer en su día a día. Se supone que es ley de vida que los hijos hagan ese tipo de cosas porque realmente es así, yo también las hice pero como se suele decir hasta que no somos padres no sabemos lo que es eso. Recuerdo cuando era madre por primera vez una amiga me dijo que hasta que no se era madre “no se comían huevos” y ahora que lo recuerdo digo que es verdad, que ya no me acuerdo de cuando yo con la edad de mis hijos también empezaba a alejarme de mis padres. La navidad es una fecha en la que las personas se tienden a humanizar y a unir más que en otras fechas y es verdad. Yo lo que pasa es que estas navidades no he estado muy acompañada por mis hijos y eso me ha provocado mas soledad aun y me he sentido triste.
 He de agradecer a mis amigos la compañía que ellos me han aportado y lo agradezco de corazón pues sin ellos no hubiese salido y lo hubiese pasado mucho peor y con más soledad aun. Los amigos también forman parte de la vida de las personas y cuando son amigos de verdad mas agradece uno su compañía, yo valoro mucho la familia y la amistad pues es una terapia muy beneficiosa para la salud incluso. Este articulo lo quiero hacer para agradecer a mis amigos lo que me han aportado durante estas fechas tan señaladas para mi y decir desde aquí que no siempre tiene que ser la familia la que nos de toda la compañía y todo lo que las personas necesitamos para poder sentirnos cómodos y bien con nosotros mismo hay amigos que se comportan incluso mejor que los propios familiares.


Silvia.

martes, 20 de diciembre de 2016

JAMÁS PODRÍA HABERME IMAGINADO QUE UN 24 DE DICIEMBRE LO PASARÍA EN UN COMEDOR SOCIAL

Lo viví casi como si estuviera metido dentro de una nube. Las cosas que me rodeaban no eran materiales, sino etéreas. Probablemente la culpa de mi sugestión la tuviese el alcohol. En esa época yo era un gran bebedor y el mundo pasaba ante mí sin noches ni días, sin luces ni sombras, sin grises. Lo terrible era que yo no tenía ganas de cambiar. No es que me gustase esa vida, es que no entendía otra forma de vivir. Cada mañana, lo primero que hacía, antes de plantearme por dónde iba a deambular, lo que más apremiaba, era conseguir dinero para una litrona. Bien aparcando coches, bien pidiendo dinero a la gente que pasaba por la calle. Para mí, la vida no tenía más que un sentido, beber. Así sufría menos y era menos consciente de lo que me rodeaba.
Yo había tenido una infancia feliz. Mis padres me dieron la mejor educación que se le puede dar a un hijo. Igual que a mi hermana. Tuve un negocio que no iba mal y antes de llegar a la calle había estado ya en la Universidad. Por mucho que me lo hubieran dicho, jamás podría haberme imaginado que un 24 de diciembre lo pasaría en el comedor social del Pumarejo junto a ochenta o noventa vagabundos con las Hijas de la Caridad. Esa noche cenamos sopa y pollo. Antes tuvimos que hacer unos rezos y agradecer la comida que nos íbamos a tomar. Por supuesto, yo no estaba del todo sereno. Aún así, pensaba que era una broma macabra del destino. 
Yo no podía estar ahí. Debía de haber una equivocación. A ver, que venga el director de la obra ¿me puede decir usted que hago yo aquí? “Lo siento mucho, pero este es tu futuro y el que te vendrá de ahora en adelante si no cambias” ¿cómo? “Si has oído bien. Cada uno va marcado por pequeños giros hacia dónde quiere hacer que le lleve  su brújula y la tuya está marcando ahora mismo, una cena de navidad, ebrio, con los sin techos que te juntas y, además,  de momento eso es lo que te espera”. Pues bien, no reaccione. No fue suficiente. No había tragado tanta mierda porque aún necesitaba tragar más. Era un usillo. Una alcantarilla.
Los motivos que llevan a una persona a mantener esa vida son inexplicables. Nadie los entiende. Hay quien llega a la calle por mala fortuna pero yo lo hice porque no supe gobernar mi vida. Siempre, de todas las personas que he conocido, la mayoría, me han dicho que soy un tipo inteligente. En esos momentos me preguntaba si eso era cierto. Si en realidad yo era un tipo inteligente. Porque una persona que tiene dos dedos de frente no se busca la ruina. Una persona que usa el sentido común procura buscar soluciones a su precariedad cuando la tiene. A mí, nada de eso me preocupaba. Lo único que me interesaba era beber. No era importante como iba vestido, que por supuesto era ropa de los comedores o de las Casas de Hermandad. La suciedad no me molestaba. La veía natural. Empujaba un carrito con una manta y los dos o tres chalecos que me acompañaban, con un par de zapatos de repuesto, por si me robaban los míos mientras dormía.
Pero la calle te enseña. Te enseña a odiarla. A repudiarla. A saber bien claro que es lo que no quieres. Las personas que se llevan toda su vida en la calle interiorizan una forma de vida que es irracional e incompresible. Creo que a nadie le puede gustar. Pueden llegar a adaptarse. A sobrevivir. A encontrarlo como modelo de vida pero nunca a interiorizarlo. Es un sentimiento que se acepta por resignación. A ver, ¿el director de esta obra de nuevo? “Si, aquí, presente y a su disposición” ¿puede usted aclararme algo sobre lo que llevo dicho? “No. Creo que has enjuiciado bien. Lo que pasa que el director no es el autor de la obra. El autor eres tú. Eres el que elige cada paso que das y hacía dónde lo das. Si decides beber, esto entra en el lote. Precariedad, mala vida, calle, suciedad, sentirse la última mierda del mundo, no querer ser consciente de lo que te rodea…cada camino tiene a sus lados unas flores y este que tú, y sólo tú, has elegido, tiene flores con espinas que no son rosas, sino zarzas”.  
Menudo director me ha tocado. Se supone que debería de buscarme una salida a mi situación. Y, por supuesto que me la envió, lo que pasa en que los salvavidas que me mandaban estaban escritos en otro lenguaje. Unas inscripciones que yo no entendía. Primero me mando una mano. Luego una barca y, por último, un helicóptero. Pero no fuero suficiente. La mierda no sabe tan mal cuando la comes a diario.
Evidentemente que aquí, hablar de tener personalidad, sobra. Está totalmente deteriorada. No tiene vergüenza de que la gente te vea en ese mal estado. Ni tú si quieras te ves en mal estado. Lo ves como algo natural. Por la suciedad que me rodeaba, una noche que iba ebrio, me caí por unas escaleras y me hice una herida. Se me infectó y tenía una gran parte de la pierna en carne viva con celulitis dentro de la herida. Me dijeron en el hospital que tenía que quedarme ingresado y yo me negué. Podían haberme cortado la pierna pero para mí era más importante beber. Cuando al poco tiempo entre en razón (bendita forma de razonar) volví al hospital a que me ingresaran y, con mucha suerte, todo se solucionó. Es triste dar el alta médica cuando esa persona no tiene dónde ir. Nadie le espera. Nadie lo visita mientras está enfermo. Otra vez a la calle. A continuar dando pasos hacia el infierno. Cada vez más cerca. Cada vez siente el fuego que arde allí más próximo.
Todo esto son conjeturas filosóficas para intentar comprender por qué me tocó vivir a mí esa experiencia ¿Quién era el causante de toda la mierda que estaba tragando? La respuesta es sencilla: yo. A nadie debo de responsabilizar de lo que me sucedió. Guié mis pasos hacia ese destino, de forma consciente, por la necesidad de beber. Ahora no me tomaría una copa ni aunque me la diera en jarra de oro. La lucha contra el alcohol fue titánica y siempre ganaba él. Por más veces que lo intentase estando en centros de rehabilitación o desintoxicación, a lo sumo estaba tres meses, seis, dos, sin beber. Pero luego se despertaba el bicho que llevo dentro de mí y me pedía que bebiera hasta perder el conocimiento. Hasta caer tumbado. Sin frenos.
¿Oiga, el director de la obra, sigue por ahí? “Si, aquí me encuentro” ¿Por qué es tan irracional beber cuando sabes que en realidad lo que estás haciendo es matarte? “Por una sencilla razón, has perdido el gobierno de tú vida y debe pasarte algo que tambalee ese mundo y decidas reconstruir otro” A mí me sacaron de la calle. La mano que en otro momento se me tendió y no supe recoger se me volvió a presentar y fui capaz de cogerla. “No todo el mundo lo hace”.
 Los hombres de la calle, con sus pelos alborotados y llenos de mierda, con sus barbas largas y sucias, no son hombres normales. No siente ni padecen. No ven. No entienden. No razonan. Su piel se agrieta por el frio. Ser vuelven de piedra, como la estatuas que hay colgadas en las entradas de las catedrales, como las gárgolas. Grotescos personajes del diablo que viven sumergidos en una adicción. Fantasmas que pasan desapercibidos a los transeúntes porque son espectros de personas. Sombras que se diluyen en la atmósfera.Creo que la peor noche que tuve que pasar en la calle, fue la primera. Sabía que me había quedado sin casa. Pero no logre entender lo que esto significaba. Durante el día, más o menos, pase la jornada adaptándome a ella. Sentándome en bancos, bebiendo agua de las fuentes, sin comer porque no tenía dinero y no sabía cómo conseguir comida. Pero cuando se fue acercando la noche, jamás me la imagine así. Recuerdo que era una noche de febrero. Hacia frió y yo tenía solamente lo puesto. Me senté en los escalones de Mª Auxiliadora y, ahí, en un rincón intente dormir, pero no podía hacerlo. 
Me fui un poco más para el centro y me senté en el escalón de mármol de una casa de venta y compra de oro. Tampoco pude dormir. Me fui un poco más para detrás y entre los derribos de una obra, intente dormir un poco. Todo fue en vano. No me relajaba. Estaba en tensión. Ahora cuando intento ver los pasos consecutivos que me llevaron a sistematizar mi estancia en la calle, no soy capaz de unir esta primera noche a como sobreviví después. Del hombre que paso esa primera noche al que vivió un año en la calle hay una evolución. Un periodo de adaptación. Un ser diferente.  Tengo lagunas de memoria. Sé que un buen día utilizaba todos los recursos sociales que se dan para los que están en la calle y que los utilizaba con soltura. Pero no recuerdo cómo lo aprendí. Puede que alguien me guiase, alguien que me enseñase a moverme de esa manera pero no recuerdo ni quien ni como.

Como conclusión a este dramático relato, pediría a la vida, que no dejase que las personas perdieran el rumbo de sus vidas y tuvieran que pasar por la calle para encontrar otra vez la necesidad de vivir. El amor a la vida debe de ser más grande que cualquier cosa. El instinto de supervivencia debe prevalecer sobre los malos acompañamientos. Que nadie, jamás este en contra de su voluntad en la calle. Yo no se lo desearía a nadie como lección que tuviese que aprender. Hay muchas maneras de enseñar. Eliminemos de nuestra sociedad las más crueles.  

Pedro.

lunes, 19 de diciembre de 2016

AQUELLA NAVIDAD

La muerte es eso que parece que nunca  va a llegar pero que llega. Yo nunca había visto la muerte hasta que falleció mi abuela. Recuerdo que las navidades con ella eran muy divertidas. Papi por aquella época nos veía poco porque trabajaba  mucho , pero lo poco que nos veía era de diversión máxima. Retomando el hilo yo era el ojito derecho de mi abuela.
He sido una mala hija, una nieta mala y una mala hermana. Mi sueño sería estrecharlos entre mis brazo y pedirles perdón de todo mi corazón. En las fiestas de navidad disfrutábamos todos porque no faltaba nadie. Recuerdo anécdotas graciosas. Como la de que la juventud venían después  de las uvas y se acercaban a casa de mi abuela.       Ella los invitaba a tomar unos chupitos hasta que se “ponían contentos” y empezaban a contar chistes y yo me hartaba de reír. Total que se les pasaba la hora del cotillón y nos tomábamos los turrones y mi abuela les decía “NIÑAS QUE OS VAN A VIOLAR” y ellas contestaban  “OJALA MI ARMA”  era cachondeo puro y duro.


YFC