jueves, 12 de abril de 2018

OTRA VEZ A CASTILLEJA DE LA CUESTA

Séptima entrega de las viviencias de Isaias Benjamín.


Y nos fuimos por primera vez de F.A.I.S.E.M. dándoles la contraria a psiquiatras, monitores, jefes, otra vez a Castilleja de la Cuesta fuimos a una agencia inmobiliaria yo y Ben solicitamos, una vivienda que costara 350 euros era el máximo que podíamos pagarle pidiéndonos la agencia que le adelantaremos un mes de fianza, que pedía la propietaria todo esto sin ver la vivienda. Firmamos el contrato por 1año y nos arrepentimos, porque el barrio era problemático y el piso estaba echo un asco  agujeros en las paredes, no había para poder ver la tele, la encimera a de la cocina estaba podrida el papel plástico que la cubría estaba en mal estado, y lo arreglamos por nuestra cuenta ya que la propietaria nos dijo que iba a mandar un amigo para reparar los desperfectos cosa que no fue asi al cabo de un mes ,me decía mi amigo Ben me pican los mosquitos, y a mi también pero la cama era de muelles y sonaba como un condenado mi amigo, que coincidencia que me pica todo el cuerpo entonces fue cuando vimos las chinches y decidimos ir a la agencia a decírselo habían transcurrido 3 meses entonces decidimos irnos de allí, pero la dueña nos dijo que si queríamos irnos tendríamos que abonarles 9meses por el contrato firmado si queríamos irnos que nos fuéramos que nosotros le dábamos la lata, la lata era los problemas entre vecinos que todas las noches discutían entre ellos y se insultaban unos a otros, mientras tanto nos comían las chinches.
 Mi amigo y yo empezamos otra vez a escuchar ,voces en la cabeza a mi amigo Ben escuchaba repetidamente cuando se acostaba en el suelo eres un hijo de mil padres vete de aquí, voces y mas voces escuchaba yo también y a mí me decían mátate cabron ,nos pasaba todo esto picándome las chinches .les mandamos un burro fax ala dueña, diciéndole el problema que nosotros teníamos en el piso, y que nosotros nos íbamos del piso porque nos habíamos vueltos locos. Le pagamos el mes correspondiente y volvimos otra vez a la fundación.
Que nos costo trabajo entrar de nuevo ,si no llega ser por Clara y Angela que sabían que íbamos a volver debido a nuestra enfermedad no podíamos estar solo se nos olvidaban los medicamentos y íbamos a rienda suelta por hay no sabiendo muy bien lo que hacíamos y gastábamos el dinero sin razonamiento, y llego a reunir a nuestras familias para ponernos unas condiciones.. 

lunes, 9 de abril de 2018

LOS FINES DE SEMANA Y LOLI

Quienes siguen habitualmente mis artículos conocen sobradamente mi fobia hacia los fines de semana. Ya la he explicado ligeramente en otras ocasiones por diferentes circunstancias. Ahora voy a dedicar un artículo entero al tema para que quede definitivamente concretado.
Este fin de semana ha sido también duro pero ha sido especial por algo que explicaré más adelante. El sábado fue un día normal. Lo dediqué a las tareas domésticas como es habitual en mí: lavar la ropa, limpiar la casa, hacer la compra y todo lo demás. Tras almorzar me entró la modorra que me suele entrar los fines de semana: me senté en mi sillón azul y me quedé dormido. Y ahí pasé la tarde. No estaba aburrido, pero estaba extraño, pesado. No tenía ganas de ver la tele y tampoco ganas de hacer ninguna otra cosa en especial. Sólo me apetecía meterme en la cama, pero no porque estuviera deprimido, sino porque estaba excesivamente flojo. Era como si las fuerzas que tenía al principio del día hubieran desaparecido de inmediato y yo me hubiera convertido en un ser sin vida, exánime, deseoso de amortajarme entre las sábanas.
Y entre las sábanas me metí. No dormí mucho. Me levanté a las 5.30, que es mi hora habitual de levantarme. Salí a desayunar a mi bar de los domingos y no tenía apetito, cosa rara en mí por las mañanas que es cuando más ganas de comer suelo tener. Desayuné, pues eso, desganado una tostada con paté y me fui rápidamente para casa.
Y ya en casa me entró de nuevo el sopor de los fines de semana. Sentía pesado todo mi cuerpo. No sé si era la falta de obligaciones como cuando tengo Ura o qué, pero me sentía mal. Se me ocurrió escuchar por la radio el partido del Sevilla con el Leganés. Para mi disgusto perdió el Sevilla 2-1 porque juega con mucha desgana. Sólo le van bien los partidos que son eliminatorias, como ocurre con la Copa del Rey o la Liga de Campeones. Reconozco que me afectó considerablemente la derrota del Sevilla.

Después estuve pendiente del partido del Real Betis Energía Plus de Baloncesto que se la jugaba contra el Retabet Bilbao y también perdió. Mi decepción fue doble. La verdad es que mi modorra se combinó con un poquito de desánimo y sólo se me ocurrió tomarme un plátano y un yogur y meterme en la cama a las tres de la tarde. He dormido a ratos hasta las 12 de la noche, contestando whatsApps que me enviaban familiares y amigos. Me he levantado aunque no lo creáis a las 12 de la noche, a la hora que se acuestan muchas personas. Yo no podía estar más en la cama. Cuando no puedo dormir me entran dolores en las articulaciones y me tengo que levantar.
Hechos mis rituales del trastorno obsesivo compulsivo me vestí y me fui a la calle a hacer algunas operaciones en el cajero automático del banco. Los hago más cómodamente. Después fui a una farmacia de 24 horas a sacar las medicinas con la tarjeta sanitaria. Es una evidente comodidad. Más tarde me senté un rato en mi sillón azul y me quedé ligeramente dormido pero cogí un poquito de frío y se me cortó el cuerpo. Todo lo que no es normal no es normal. Me puse el chaquetón y me fui a la calle a eso de las 5 de la mañana.
Estuve paseando un rato. Cuando menos me lo esperaba se me acercó una chica y me preguntó: “¿Me invitas a desayunar?”. Si tuviera que invitar a desayunar a todos los que me lo piden o dar dinero a todos los que hacen lo mismo no tendría para vivir. Pero esta chica me habló con una voz muy dulce y me convenció con su solo aspecto. Y le dije que sí. Hay un bar que abre muy temprano y fuimos hasta él. Ella se pidió una tostada con sobrasada. Estuvo en todo momento muy educada y sobre todo muy agradecida, que no está el mundo sobrado de agradecimiento.
Estuvimos charlando de muchos temas. Hasta que saqué el tema de la Literatura. Le dije que había publicado libros, que ahora estaba preparando la publicación de mi segunda novela, etc. Ella me confesó que también escribía, pero que no había publicado nada. Hago el inciso para decir que no le pregunté en ningún momento por qué estaba a esas horas por la calle. Ella tampoco me preguntó a mí.

Ella me dijo que no sabía cómo publicar sus textos. Yo le expliqué que no era tan difícil y le dije paso a paso cómo tenía que publicar sus libros. Para valorar su calidad le pregunté si sabía algunos de sus poemas de memoria, cosa que yo no sé, y me dijo que sí y me los recitó. Me gustaron. Están muy bien. Creo que puede tener futuro. Le pregunté cómo se llamaba y me dijo que Loli. Yo también le dije mi nombre. Y nos dimos sendos besos recatados en la mejilla. Fue un momento muy bonito que se lo agradezco a la noche y al mal fin de semana que había pasado porque gracias a él yo estaba en aquel momento con esa desconocida.
Me estuvo después contando muchos detalles de su vida sin pedirme a cambio detalles de la mía, cosa que le agradecí porque no estaba yo para contar muchas cosas de mi existencia. Ya lo hago bastante en mis libros y en mis artículos semanales. Lo hacía con un desparpajo evidente y con muestras de tener ganas de comunicación. Creo que se sentía muy sola y tenía muchas ganas de conversación y había encontrado al compañero perfecto. Ahora me pregunto qué hacía a esas horas por la calle, pero nunca se lo preguntaré.
Ella me preguntó si podíamos vernos otro día para darme uno de sus libros para leerlo y darle una opinión más formada sobre su literatura y yo le dije que por supuesto, que era un placer. Me dio su teléfono móvil y yo le di el mío y dijimos que ya nos llamaríamos para quedar para eso. Nos despedimos con otros sendos besitos púdicos en la mejilla. Ella cogió el autobús 2 y yo ya me vine para la Ura para empezar mis actividades.

Pensé en aquello tan consabido de que no hay mal que por bien no venga. Gracias a haberme levantado a las 12 de la noche he hecho una amistad que quién sabe lo que puede traerme de bueno en mi vida. Nunca sabes cuándo vas a encontrar a alguien especial. El destino está lleno de paradojas y ésta puede ser una de ellas.
Pero no quiero pasar más fines de semana como éste. No quiero estar en la cama de día. No quiero hacer creer a mis amigos y familiares que estoy bien y en realidad estoy mal pero es que no quiero preocupar a nadie. Vivo solo como sabéis y estando yo con mis cuitas me avío como puedo y tiro para adelante.
Voy a intentar que el próximo fin de semana sea diferente. Voy a intentar no meterme más en la cama de día. Comer ordenadamente. Llevar unas pautas de trabajo más lógicas. No necesitar de la Ura como un desamparado que se ve perdido sin ella. Porque así es como me siento los fines de semana: sin la responsabilidad de ir a la Ura y tener obligaciones concretas que hacer como lo que estoy haciendo en este momento: escribir mi artículo, que hago con enorme placer.
Voy a intentar que me afecten menos las derrotas de mis equipos y ser más fuerte ante la adversidad. No queda otra. No se puede uno sentir débil ante cualquier contratiempo. No se puede planear la derrota como una forma de vida. Eso no es así. Hay que ser más maduro. Tengo ya 56 años y una experiencia de vida con los problemas de nervios más que evidente y he de aprender de ella si no de qué me sirve.
Aunque este fin de semana me haya permitido conocer a Loli no puedo seguir pasando los fines de semana como hasta ahora. Es el compromiso que adquiero conmigo mismo en este artículo y que estoy dispuesto a cumplir como ya he cumplido otros anteriormente y de los que también he dejado constancia escrita en estos artículos.
Estos artículos son trozos de mi vida que aquí voy dejando para vosotros. Espero que os enseñen algo o que os digan algo y que nos mantengan unidos siempre. Ésa es mi intención. Gracias por leerme. Salud y suerte.


José Cuadrado Morales

viernes, 6 de abril de 2018

A LOS PSIQUIATRAS TAMBIÉN LES GUSTANLOS CHICHOS

Sexta entrega de las historias de vida de Isaias y Benjamín.

Al Dr. Del Pino le gustaban las canciones de los Chichos, él me acompañaba muchas veces cantando canciones y sevillanas.  Un día me llamaron para pasar el tribunal médico, me vieron el estado físico y mental que tenía y me dieron la invalidez permanente absoluta por ley. Aquello me afectó mucho y entonces fue cuando me puse a llorar porque yo no pensaba que estaba tan mal, mi padre me consolaba diciéndome que otras cosas eran peores. Me hablaron de una fundación en la que había pisos tutelados para los enfermos mentales, cuyo nombre es F.A.I.S.E.M. Estuve viviendo un tiempo de alquiler en Bormujos, ya que nadie me quería, excepto mis padres y mis hijos, y ellos no me podían ayudar. Solicité el ingreso por la asistenta social Carmen de Camas en la fundación y al cabo de un tiempo hace mas de 12 años me concedieron un piso tutelado. Allí  conocí  a otros enfermos como yo que se llamaban Ben y Joaquín, en paz descanse este tal Joaquín. Era  del Sevilla, era un fanático del fútbol y hacia diabluras en los pisos de los vecinos como llamar a los pisos y quitarse del medio a altas horas de la madruga y cuando los vecinos venían en busca de él le  echaba las culpas a Isaias cuando él no era responsable. En esa época establecí amistad con Ben que era el que se encargaba de la cocina, el monitor que hacia de comer vio el cielo abierto cuando lo conoció. Vivíamos en un piso enfrente del hospital Macarena y yo tenía una enfermedad, hernia de hiato y ácidos en el estómago, pesaba entonces 50 kg vomitaba todo lo que comía cada dia estaba peor. Mi suerte fue de conocer a Ben que me cocinaba purés de verduras de patatas, que me sentaba  algo mejor que las comidas  y iba tirando hasta que me hicieron pruebas de todas clases en la cruz roja y me dijeron que me tenia que operar. La operación fue un éxito, desde entonces como de todo y no vomito nada, y he engordado como una albóndiga,  ahora peso 74 kg. El psiquiatra viéndome algo mejor, me retiró algunas pastillas, después me cambié de piso con Ben,  nos fuimos a Castilleja de la Cuesta...



jueves, 5 de abril de 2018

LA DIGNIDAD

El honor, el derecho a la intimidad, el respeto, la convivencia, aquello por lo que las personas merecen por su esfuerzo comprensión y carisma. Muchos votamos a los políticos por su carisma. Estos tienen facilidad para atraer a los demás. Solo hay que escudriñar en el alma humana para saber si somos merecedores de la dignidad.
Hay que tener objetivos: el compromiso social, luchar por la nueva generación; nuestros hijos que son el futuro de la humanidad. Luchar por la paz, para dejarles a ellos un mundo mas justo y tolerante .
La competitividad si escrúpulos, el oportunismo, la arrogancia y la codicia son expectativas muy negativos para la dignidad. Afortunadamente formamos parte de un equipo LA HUMANIDAD.


Elisa.


FLAMENCO LIBERAL

Así es como te tienes,
que manejar;
liberate de las ataduras,
del dinero;
y hazlo sin dudar,
que si das todo lo que tienes,
dando poco;
el cien por ciento recibirás.

FLAMENCO LIBERAL

FLAMENCO LIBERAL
FLAMENCO LIBERAL
FLAMENCO LIBERAL


Así es como gira,
la rueda de las riquezas;
deshazte de todo,
lo que tienes guardado;
y te acercarás al amor,
que por el amor,
estamos liberados;
y los que tienen riquezas no.

FLAMENCO LIBERAL

FLAMENCO LIBERAL
FLAMENCO LIBERAL
FLAMENCO LIBERAL

El amor no quiere ataduras, todo lo hace sin pensar;
que el mal de este mundo,
es el capital;
que si lo haces todo por amor,
el amor te liberará.

FLAMENCO LIBERAL

FLAMENCO LIBERAL
FLAMENCO LIBERAL
FLAMENCO LIBERAL

Así es el camino hacia la libertad, de todo genero,
que hay en esta sociedad;
deshazte del dinero,
y hazlo sin pensar.

FLAMENCO LIBERAL

FLAMENCO LIBERAL
FLAMENCO LIBERAL
FLAMENCO LIBERAL
HA, HA, HAY; HA, HA,HA, HA, HA, HA,HA;

HA, HA, HAY; HA,HA,HA,HA,HA,HA, HA,HAY;
FLAMENCO LIBERAL,
FLAMENCO LIBERAL,
FLAMENCO LIBERAL,
FLAMENCO LIBERAL;


Francisco Manuel.


jueves, 22 de marzo de 2018

Y LA COSA SE COMPLICO

Entrega numero 5 de  las  vivencias de
Benjamin y Isaias

Me arrestaron a las 7 de la mañana , fui obligado a ir al juzgado y no me pusieron las esposas por que le habían dicho que yo era buena persona  y no le hacia daño a nadie. El juez me dijo que me tenia que buscar un abogado, y yo busqué uno particular que me aconsejó que me echara yo las culpas de todo para no ingresar en la prisión del hospital psiquiátrico y así fue.  Me cayó una sentencia de alejamiento de 500 metros lejos de mi mujer y pasarle una manutención por mis hijos .
Al cabo de 4 meses de mandarle la pensión, mí mujer se puso a trabajar con la ayuda de una compañera en un hotel de Sevilla, se reunieron mis hijos y convencieron a mi mujer que no me cogiera la manutención de su padre, que ella lo ganaba muy bien. Mi enfermedad seguía avanzando y yo cada vez me encontraba mas confundido con las voces en la cabeza y me acordaba del psiquiatra que me mando el primer tratamiento, a quien le saqué una navaja para asustarlo y salio corriendo y yo detrás se escondió dentro de la casilla donde se piden las citas medicas y yo le gritaba "sal de ahí cabrón que te voy a matar", fue cuando acudieron los demás psiquiatras y vieron que era yo y se metieron todos en sus despachos y no quisieron saber nada de lo que ocurría. 
Por mi cuenta me fui a ver a otro psiquiatra la Dra. Ingrid entonces tenia yo un movimiento de piernas que no podía pararlas, cuando me reconoció la me recetó 4 tranxiliun de 50 mg  y 1 akineton de 50 mg , me llevé entonces 5 o 6 meses con ella y no pudo hacer nada por mi . Entonces me mando a la unidad de día y allí pase 4 años  con  un psiquiatra Dr. del pino  el cual me daba pares  y nones hasta tirarme 4 años durante ese tiempo acudía a un taller de unidad de día a donde pintaba ,dibujaba hacia cerámica, y jugaba a las cartas ,y me enseñaron trabajos manuales que eran  terapias . Recuerdo que al  Dr. le gustaban los Chichos  como yo había cantado mucho tiempo en una orquesta, conocía mas de 100 canciones todas diferentes.





lunes, 19 de marzo de 2018

JULIO MANUEL DE LA ROSA

Ha muerto Julio Manuel de la Rosa, un excelente escritor no muy conocido por desgracia y una mejor persona.
Tuve la suerte de conocerlo en 1979 cuando empecé mis estudios de Periodismo en el Centro Español de Nuevas Profesiones de Sevilla, que dependía de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid. Aquí estudiábamos todo el año y después teníamos que ir a final de curso a Madrid a examinarnos. Era duro porque te tocaban profesores que no conocías de nada y no sabías qué temas podían tocar más y otros problemas. La enfermedad se metería por en medio y no conseguí acabar con mis estudios de Periodismo. Me quedé en tercero. Actualmente ya hay Facultad de Ciencias de la Información en Sevilla.
Tuve la suerte también de tener a Julio Manuel como profesor de Redacción Periodística y Literatura Española. Aprendí mucho con él. Tenía una manera de dar las clases muy pausada, muy tranquila. Daba gusto oírle y era muy comprensivo con todas las preguntas que teníamos que hacerle.
Recuerdo que una vez nos mandó en Redacción Periodística un ejercicio libre y yo escribí un trabajo que él calificó de excelente. Me alegró mucho porque era la primera vez que yo utilizaba los elementos propios de la novela contemporánea como el monólogo interior libre, el contrapunto y otros elementos importantes. Aquello me animó mucho más a escribir siguiendo los patrones de la novela contemporánea. Y ahora precisamente los he aplicado para mi segunda novela que saldrá aproximadamente sobre julio y es la segunda parte de Monólogo en clave neurótica y que ya tiene título: Amistades y amores.
Julio Manuel de la Rosa en ese sentido fue mi maestro porque me abrió, sobre todo, con James Joyce y su libro Ulises un campo desconocido de la narrativa. Para entrar a trabajar en El Correo de Andalucía precisamente le hice a Julio Manuel una entrevista sobre el Ulises de James Joyce, una novela trascendental en la historia de la Literatura y particularmente en la historia de la novela contemporánea. Junto con En busca del tiempo perdido de Marcel Proust pueden ser las dos novelas claves para entender los cambios que ha vivido la novela en el siglo XX y en lo que llevamos de siglo XXI.
Julio Manuel de la Rosa siempre tenía abierto su despacho a todo el que necesitara algo de él. Era muy servicial. Un gran profesor y un extraordinario tutor que solventaba toda clase de problemas. Abundaban con esto de depender de la Universidad de Madrid.
Tenía una conversación pausada, contagiosa. Hablaba tan lentamente que parecía que estaba fabricando él las palabras. Se pasaba con frecuencia la lengua por los labios y fumaba como un carretero. No paraba. Era de los que empalmaba un cigarro con otro sin parar. Tenía los dedos manchados de tanto tabaco. Pero no ha sido el tabaco lo que lo ha matado, sino la vida misma. Y estoy francamente triste porque él hizo por mí mucho más de lo que hace un profesor normal.
Llegó a ir a mi casa varias veces cuando empezaba a estar malo de los nervios. Yo empecé a faltar a clase porque estaba malo y él se interesó tanto por mí que fue a ver a mis padres y a convencerme de que mi destino era ser periodista y escritor. Y trabajé como periodista hasta que ya no pude hacerlo por mi enfermedad. Y no he dejado de escribir nunca. La Literatura es lo que siempre me ha acompañado y se lo debo en gran medida a Julio Manuel de la Rosa, un hombre de enorme corazón.
A mí me regaló una vez un pequeño ensayó sobre Luis Cernuda, una delicia de libro, donde me escribió la dedicatoria que más ha marcado mi vida: “Ojalá toda tu fuerza de hoy se torne comprensión para mañana”. Yo entonces tenía una fuerza tremenda a pesar de mi enfermedad y me quería comer el mundo. No era soberbia. Era capacidad de trabajo y un poco de ceguera ante los problemas de los demás. Por eso él creía que todo aquello se tenía que convertir en comprensión para el futuro. Y así ha sido. Me he acordado de esa dedicatoria innumerable cantidad de veces a lo largo de mi vida y conservo el libro como un gran tesoro. Ahora, con 56 años, considero que tengo una capacidad de comprensión que nunca tuve, que me la ha dado la enfermedad, pero también el paso de los años. Julio Manuel ha muerto si no me falla la memoria con 83. Una larga vida, vivida con intensidad, como profesor, contertulio, escritor, ensayista, conferenciante, etc. Era un todoterreno de la Literatura.
Estaba a punto de publicar su último libro. El más conocido era Fin de semana en Etruria. Y se dio a conocer en 1962 con el Premio Biblioteca Breve en cuyo jurado estaba nada más y nada menos que Julio Cortázar, autor de Rayuela, otra novela fundamental para comprender la novela contemporánea. De este libro he adoptado yo para mi última novela la característica de división en capítulos y poder leerlos en el orden que cada lector quiera, como si fuera cada lector el autor de la novela. Algo novedoso en Rayuela que he visto pocas veces y que a mí me ha parecido muy interesante para Amistades y amores.
Julio Manuel de la Rosa era escritor que maduraba mucho sus libros. Se llevaba muchos años para escribir uno. Era minucioso. Lento como hablaba, así escribía. Y andaba también con lentitud. Paseábamos a veces charlando sobre Literatura plácidamente como quien va flotando, para no molestar al suelo.
Julio Manuel ha formado a una innumerable cantidad de generaciones de periodistas que hoy pueblan las páginas de los diarios ABC, El Correo de Andalucía y otros. Muchos han dado el salto a la prensa nacional, al periodismo de alto nivel. Muchos se pueden sentir orgullosos de su maestro porque de la Rosa se desvivía por sus alumnos. Era como una especie de padre didáctico.
A Julio Manuel se le enclava dentro de una generación llamada “Narraluces” que a él nunca le acabó de gustar del todo. Los narradores andaluces, entre los que estarían por ejemplo él mismo y Alfonso Grosso, José María Vaz de Soto y otros muchos. Pero a él esa combinación de narradores y andaluces nunca le satisfizo del todo, pero así ha quedado en la historia de la Literatura. Yo creo que se merece enclavarse en esa generación aunque no le gustara el título porque fue un escritor excepcional, por desgracia muy poco conocido. Como tantos otros escritores que pasan por la vida como pidiendo permiso todos los días para estar en el mundo. Él no perseguía la publicidad excesiva. Era humilde, trabajador, del día a día, de escribir buenos libros y publicarlos cuando fuera posible en editoriales menores. Le daban prestigio entre los escritores, pero no popularidad entre los lectores. Por eso cuando dices que ha muerto casi nadie lo conoce. Y me parece algo triste, pero pienso en su obra publicada y me siento orgulloso de él. Porque los libros están ahí: publicados. Para siempre. Para la Historia de la Literatura. Un poco sigo yo también la misma política: yo publico en una editorial menor y me siento orgulloso con la publicación de los libros. No tengo el reconocimiento del gran público pero me siento satisfecho de que mis libros vean la luz.
Yo he compatibilizado la poesía y la narrativa. Julio Manuel compatibilizó estupendamente la narrativa y el ensayo. Ensayos muy lúcidos, muy estudiados, profundos conocedores de las materias que trataban. Eso le dio mucho prestigio entre los profesores universitarios que aconsejaban sus textos a sus alumnos para estudiar a los diversos autores. Eso quiero decir que Julio era un excelente lector, cualidad fundamental para poder ser un gran escritor.
Yo no lloro su pérdida porque todos estamos condenados a morir.
Y no la lloro porque ahí están sus libros publicados para leerlos una y otra vez. Y están sus recuerdos, sus palabras, sus consejos, sus opiniones, sus clases maestras, todo un bagaje que nunca se perderá.
Los periódicos se han llenado de obituarios dedicados a él porque reconocen su mérito en la formación de periodistas. He leído mucho sobre él estos días y todo bueno. No creo que tuviera enemigos porque su carácter no era para granjeárselos. Era una persona sencilla, humilde en el hablar y en el proceder.
Gracias Julio por todo. Por interesarte por mí cuando la enfermedad me nacía y por ayudarme sobre todo a ser periodista y escritor. Y sobre todo escritor. No dejaré de serlo hasta mi muerte. Siempre encontraré como tú las palabras adecuadas para componer un nuevo libro. Y ahora estoy con la aventura de tu narrativa aplicando todos los conocimientos que me diste.
Muchas gracias desde una distancia imposible. Salud y suerte.


José Cuadrado Morales

jueves, 15 de marzo de 2018

SEVILLANAS ESCUCHANDO VOCES

Cuarta entrega de las aventuras de Isaias y Benjamin
Yo me desperté bien pero seguía recordando cuando estaba de bajo de la virgen del roció llamando a  Antonio el Almonteño, volvió el psiquiatra con su equipo medico yo insistía en que se acercara la muchacha que venia con ellos , que era la que me iba a curar y no ellos ,y entonces decidieron darme una charla entre los 7 psiquiatras, lo cual respondía a todas las preguntas que me hacian y me enviaron a psiquiatría de Camas entonces me vio un psiquiatra que se llama Antonio, que me prometió a mi y a mis padres que me iba a poner bien dentro de un plazo de 8 meses, pero eso no fue así iba empeorando cada día mas , se entero una psicóloga de el ayuntamiento que se llama Mabel y esta persona se intereso por mi .

Visitándome cada 15 días que no iba a psiquiatría, ella empezó a darme unas conversaciones que servirían para me, pero estaba muy calmado con las pastillas que me habían recetado que su nombre era meleril y holoperidol tranxiliun akineton 50 ,y otras . se la enseñe a Mabel y me dijo que me habían dado demasiados medicamentos que a la larga no me iban a dar buen resultado, estaba paralizado de los medicamentos que me parecía que me iba a quedar en sillita de rueda de como andaba, entonces fue cuando vino el fracaso de mi matrimonio , porque yo le decía a mi mujer que le iba a meter fuego a la casa cuando estaban reunidos toda la familia, mi mujer y mis tres hijos, yo salía a las 2 de la mañana, y me iba para olvidarme de las voces con paco el municipal y el compañero que tocaba la guitarra ,y cantaba Sevillana escuchando voces, que me decían mátate tirate delante de un camión repetidamente ,y yo seguía cantando, mí matrimonio había fracasado por ponerme yo malo mi mujer me abandono, una noche que se fue a dormirá casa de una vecina con el niño pequeño desde alli llamo a la guardia civil que se habían puesto en contacto con los municipales para venir a arrestarme a las 7 de la mañana para llevarme al juzgado por la denuncia de mi mujer que , me entere que los municipales hablaron para que no vinieran dé madrugada...

lunes, 12 de marzo de 2018

LA DEPRESIÓN

La depresión es un estado de ánimo en el cual nos encontramos muy tristes, perdemos la ilusión, la autoestima, las ganas de vivir, de orientarnos, incluso nos sentimos culpables por no saber gestionar la vida tal y como se presenta.
Por ejemplo: la falta de empleo, la pérdida de un ser querido, la soledad, el fracaso conyugal etc. pueden provocarla.
La apatía se introduce en nuestras vidas. Muchas personas para superarnos necesitamos tratamiento médico.
Para salir de ella se requiere esfuerzo, voluntad y constancia.¿Por qué se entra  en ese túnel que es la depresión? Las circunstancias personales, conciencia débil.
 Hay una conciencia individual y otra colectiva. Tenemos que aprender a  perdonarnos nuestros propios errores (conciencia individual). Todos nos equivocamos (conciencia colectiva). De los errores aprendemos más que de los aciertos. Si  perdonamos a nuestros semejantes cuando se equivocan, ¿Por qué no a nosotros mismos?
Bajo mi humilde punto de vista como paciente, al conocernos a nosotros mismos, nos damos cuenta de que los demás son muy similares a nosotros. Todos tenemos aspiraciones, ganas de amar a nuestros hijos a nuestra familia y amigos.
Ante todo hay que pedir consejo a un profesional, ellos tienen la clave de hacernos sentir útiles y su objetivo es que progresemos y que colaboremos en la sociedad y que llevemos nuestras vidas.
Estamos en el camino de salir de la  depresión. La vida nos hará mas fuertes, la experiencia. Lo importante es elegir el camino con templanza, tenacidad y tesón. La superaremos.


Elisa.

jueves, 8 de marzo de 2018

¿POR QUÉ ES TAN DIFÍCIL ACEPTAR LO EVIDENTE?