lunes, 29 de enero de 2018

MALESTARES PRODUCIDOS POR LA MENTE

  Hay veces que enfermamos por una parte por una jugarreta de nuestra mente y por otra por un motivo físico que quizás no hubiese sido suficiente para provocar esa enfermedad; se suele requerir un tratamiento físico combinado con el mental para corregir ese malestar. Es lo que se llaman enfermedades psicogénicas. El gran motor que provoca ese malestar mental que puede llegar a convertirse en físico es el miedo y la sugestión.
Un ejemplo de cómo actúa la sugestión está en los embarazos psicológicos. Mujeres que presentan el vientre hinchado y otros síntomas de embarazo pero realmente no están embarazadas aunque ellas creen que lo están. El motivo creo que es la sugestión. En la pseudociesis que así se llama a esta enfermedad psicogénica que padecen en el mundo de hoy el 0,005 % de las mujeres intervienen el estrés, la ansiedad y la presión social. La presión a no quedarse embarazada puede provocarlo y en esto interviene en cierto modo el miedo. Y hay otros casos.
Yo conozco uno que puede darse y quizás se haya dado en un amigo mío. Se trata del estreñimiento. El miedo a enfermar de estreñimiento puede provocar que se de este estreñimiento y que al final requiramos una ayuda médica para superarlo junto con la ayuda psicológica. El miedo a estreñirse, a que nuestras heces fecales no salgan de nuestro cuerpo y nuestro intestino quede atascado con las consecuencias físicas que puede tener para nuestra salud puede provocar que al final padezcamos de este estreñimiento.( En mi se ha dado el caso de que estando ingresado quince días en psiquiatría no he dado de cuerpo hasta que he salido del hospital sin que me haya afectado durante ese tiempo este hecho. Me he dado cuenta con el tiempo, después cuando ya he estado recuperado).
El miedo y el malestar actúan como en una espiral en nuestra mente y en nuestro cuerpo. A más miedo más malestar y a más malestar más miedo. Y el malestar acaba creciendo. La espiral va creciendo hasta que enfermamos físicamente. Ese miedo hay que frenarlo de algún modo y ahí interviene el psicólogo y al mismo tiempo hay que ponerse en tratamiento físico para corregir lo que ya se ha producido. Yo llevo siete meses cocinando por mi cuenta para mi mismo y gracias a Dios no he llegado a enfermar a pesar de que tenía ese miedo pero también sabía que si te sugestionas o le das demasiada importancia a enfermar puedes acabar enfermando. Mi experiencia familiar y mis charlas con este amigo que ha padecido de estreñimiento me han ayudado a no caer en la trampa de esos miedos. Y por ahora no he necesitado de tratamiento físico: no he llegado a estreñirme.

   Hay que tener en cuenta que:

-         La mente puede producir toda clase de malestares que parecen físicos.
-         El ingrediente fundamental de este malestar es el miedo.
-         Si dejamos de temer, la ansiedad, el dolor, el cansancio psicogénico desaparecen.
-         Para superar esas dolencias hay que dejar de evitar.
-         Cuando experimentemos este malestar podemos aceptarlo, recogernos y dar lo máximo de uno, pero sobre todo, no evitar la situación temida.         








1 comentario:

Anónimo dijo...

Querido Jesús: he leído tu artículo como te prometí y me ha parecido muy interesante y muy real. Esas enfermedades producidas por la mente son más frecuentes de lo que creemos y cuesta a veces mucho trabajo evitarlas. Yo tengo muchas veces miedo y eso acaba provocando algún malestar físico y se puede acabar en enfermedad. Tienes un estilo directo para transmitir tus conocimientos de una forma sencilla a la gente. Enhorabuena. Un abrazo de tu fiel amigo Pepe Cuadrado.